Esta carta está dirigida a todos los que aspiramos a un verdadero de desarrollo de México, y muy especialmente a los mexicanos que trabajamos por mejorar nuestra condición
social y evitar que nuestros hijos estén condenados al subdesarrollo, a la
fragilidad de caer en el hambre o en la miseria, a aquellos que estudiamos a
diario para salir de la ignorancia, aquellos que participamos intensamente en
la vida democrática y que buscamos el legítimo derecho de obtener frutos de
nuestro trabajo por conducto de la verdadera democratización de la
productividad, que no pretende retirar la legítima rentabilidad a quienes son
emprendedores y arriesgan su patrimonio en su empresa, sino aquella que otorga
la justa distribución de la rentabilidad en base a lo que aportan el capital
humano y el capital económico a la generación de riqueza. Esta carta la dirijo
a aquellos que no nos conformamos con criticar sin participar de forma activa, a
aquellos que no nos limitamos únicamente a una participación política
circunscrita al voto, sino que orientamos nuestra participación política
mediante una ciudadanía activa orientada por una decisión constante hacia la
meta del pleno desarrollo social.
Apenas celebradas las
elecciones del 7 de junio de 2015, tengo la seguridad de que es necesario
renovarnos los ciudadanos en nuestra conciencia social para asumirnos como protagonistas
efectivos de la política, para dejar claro a aquellos que ocupan cargos de
elección popular, cargos de la administración pública que las exigencias del
mensaje político-ciudanano a la denominada clase política, es que todos y cada
uno deben ponerse, invariablemente e inmediatamente, al servicio de la ciudadanía
otorgando prioridad en que se ayude a los más necesitados a salir del grave
problema de la pobreza y, convencerse la propia ciudadanía, a la urgencia de una
acción solidaria en el cambio decisivo de la historia de México.
Roberto Esquivel A.
@RoberQro
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