Anteayer a primera hora del día leí las noticias que
informaban que, ante las coincidencias de los legisladores del PRI y del PRD que
redundaron en la aprobación de la Reforma Hacendaria, los senadores de la
fracción legislativa del PAN habían abandonado sus escaños. Al revisar con
detenimiento las notas en la versión electrónica del periódico El Universal, el
Reforma y Milenio, era claro el encono y polarización del Partido Acción
Nacional para asumir una postura de bloqueo determinante en torno a los futuros
trabajos legislativos, es decir tomar revancha irracional en el proceso de discusión
de la Reforma Energética.
Lo preocupante es que, más allá del contenido de la Reforma
Hacendaria y los posicionamientos a favor o en contra de la misma, (1) las circunstancias que
generaron el retiro de los senadores, (2) el abandono del recinto en sí mismo y
(3) la posición de revancha, en mi opinión no son otra cosa que INTOLERANCIA, CÓLERA
Y CHANTAJE, que espero se logren las condiciones para superarse por el
beneficio de nuestro país.
INTOLERANCIA.- Se sintieron agraviados
porque el PRI, PRD y partidos de minorías en la pluralidad de ideas encontraron
coincidencias suficientes para aprobar la Reforma Hacendaria en su carácter de
cámara revisora.
Ante lo anterior, me pregunté ¿Si los senadores del PAN no tienen una capacidad
de debate de ideas abandonarán las sesiones? ¿Pretende la fracción del PAN en
el Senado que todas las votaciones sean por unanimidad o, en su defecto, que
los demás partidos políticos coincidan con sus planteamientos para adherirse a
ellos de forma dogmática? ¿qué entenderán por los conceptos tolerancia,
diálogo, acuerdos? ¿Sabrán acaso que de forma general el artículo sexto
constitucional protege la libre manifestación de ideas lo cual cobra especial
importancia cuando se institucionaliza en un representante parlamentario?
La pluralidad es un valor esencial de la democracia pero
aún así, los senadores del PAN, en su percepción
de agravio e intolerancia a las posiciones ideológicas, asumieron una actitud
soberbia dándole la espalda a la propia democracia, negándose a hacer política
de categoría a través del diálogo y el convencimiento con argumentos y
raciocinio.
Es imposible reivindicar la política como método de solución
de las problemáticas sociales y de los individuos si no se tiene una
disposición al diálogo y la madurez para reconocer que en toda democracia las
mayorías políticas se construyen a través de la exposición de ideas, la
tolerancia, la identificación de puntos coincidentes y la materialización de
los acuerdos.
CÓLERA.- Abandonaron la sesión y renunciaron
a levantar la voz en nombre de las entidades federativas que representan y de los
ciudadanos que en ellas vivimos.
Para los queretanos, es lamentable que el 66% de nuestros
senadores hayan optado por abandonar la sesión, Francisco Domínguez y Marcela
Torres; quienes eligieron abandonar el trabajo que les fue encomendado por el
voto popular, no obstante su obligación de manifestar lo que considerasen
conveniente para Querétaro, entidad que representan en el pacto federal, pero
no fue así, la decisión que tomaron fue hacer un escándalo ante su incapacidad
de construcción de acuerdos… materialmente les faltó gallardía para reconocer
que en una votación plural y democrática el rumbo se determina a través de las
definiciones que realizan las mayorías, que en esta ocasión al observar que no
les beneficiaría a nivel nacional, dejaron al Estado de Querétaro con la voz y
voto de sólo uno de tres senadores, es decir 2 de ellos violaron el mandato
ciudadano que les obliga a estar presentes, manifestar posiciones y votar a
favor o en contra, pero esencialmente cumplir su obligación de asumir la
representación de nuestra entidad.
CHANTAJE.- Amenazan con abandonar el Pacto
por México y en particular boicotear la Reforma Energética planteada por Peña
Nieto a pesar de sus múltiples coincidencias ideológicas en ésta en particular.
Adicional a la irresponsabilidad que de por sí implica el
abandono de la sesión en el Senado se agregó la amenaza de abandonar el Pacto por
México promovido por el Presidente Peña Nieto y suscrito por las tres mayores fuerzas
políticas en el país, PRI, PAN y PRD el 1 de diciembre del 2012, lo cual
resulta decepcionante porque PRI, PAN y PRD coinciden en el diagnóstico de la
problemática energética de nuestro país; PRI, PAN y PRD reconocen al sector
energético como área estratégica y motor de desarrollo de México; asimismo PRI
y PAN plantearon respectivamente sus iniciativas de reforma constitucional, las
cuales en esencia tienen similitudes por lo que, al sujetar las divergencias a
un diálogo maduro inicialmente se vislumbró una posibilidad exitosa de
complementariedad de contenido ideológico, figuras legales y económicas como lo
son los contratos de riesgo y utilidad compartida para las inversiones publico-privadas,
etcétera, visión que se desvanece ante el chantaje planteado por los Senadores
del Partido Acción Nacional de abandonar el Pacto por México y cerrar la
posibilidad de que se detone la economía del país a través de esta
trascendental reforma, posición colérica que asumieron sin observar que la
causa que motiva el Pacto por México, es precisamente México y su población,
quienes nacimos, vivimos y trabajamos todos los días aquí, que la visión del Presidente
Peña Nieto al impulsar este pacto fue más allá de los intereses electorales de uno
o todos los partidos políticos, coincidente con la voluntad que en aquel
momento plasmaron el presidente del PAN, del PRI y del PRD en la suscripción
del Pacto.
Todos los mexicanos esperamos, que si existen coincidencias para
dialogar con tolerancia y aprobar la Reforma Energética, para detonar al
petróleo como motor de desarrollo, para mover a México, para transformarlo, para
sentar las bases de un desarrollo más equitativo, garantizar el futuro
energético de nuestro país y en definitiva lo sea para mejorar la vida de
nuestras familias, los senadores y diputados tengan la madurez personal y
política de construir acuerdos lejos de actitudes coléricas y chantajes
políticos que no están a la altura de las necesidades ni de la esperanza que
muchos forjamos con nuestro trabajo diario en este gran país.
La pluralidad es
elemento esencial de la democracia, dónde el silencio no debe tener cabida, pues
se requieren las voces para exponer los problemas para decidir los medios para
resolverlos con argumentos.
@RoberQro
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